Tenderse en la cama, cerrar los ojos y tener en tu cabeza a esa persona.
Cuando te das cuenta de esto, pones la tele, coges un libro, te pones los cascos con la música a todo volumen, pero de nada sirve porque ahí sigue él clavado en tu cabeza.
Cuando consigo conciliar el sueño y creo que he conseguido sacarte de mi cabeza, entonces esa imagen que estaba clavada en mi mente cobra vida, comienza a moverse y hasta consigo escuchar tu voz.
Hay situaciones bonita y que desearía que fuera verdad, pero otra en cambio me hacen despertar a las cuatro de la mañana y aunque me de cuenta que tan solo es un sueño, ya dos grandes lágrimas me bajan por la mejilla.Me las limpio e intento dormir de nuevo, pero es ahí cuando me doy cuenta que mi noche de sueños a terminado.

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